El balance de siniestralidad laboral en el ámbito sanitario de la Comunidad Foral arroja cifras preocupantes. Durante el año 2025, se notificaron un total de 775 agresiones a profesionales del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea (SNS-O), lo que supone un incremento respecto a las 754 registradas el año anterior. Estos datos revelan que el 5,81% de la plantilla sufrió algún tipo de episodio violento en el ejercicio de sus funciones.
Con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Profesionales Sanitarios, que se conmemora el próximo 12 de marzo, el Gobierno de Navarra ha impulsado la campaña «La mejor medicina». Esta iniciativa busca concienciar a la ciudadanía sobre la importancia del respeto y la empatía para garantizar un entorno de trabajo seguro y una atención de calidad.
Predominio de la violencia verbal y perfil de las víctimas
El análisis de las notificaciones muestra que la violencia verbal sigue siendo la más frecuente, representando el 78,2% de los casos, frente al 21,8% de agresiones físicas. Por género, el impacto es significativamente mayor en las mujeres, quienes sufrieron el 86,2% de los ataques.
En cuanto a las categorías profesionales, el personal de enfermería fue el más afectado en números absolutos con 242 incidentes, seguido del estamento médico con 190. No obstante, en términos porcentuales, el personal administrativo registró la mayor incidencia, con un 9,1% de su colectivo afectado.
Distribución por centros y medidas de protección
El 52,4% de los incidentes se localizaron en el ámbito hospitalario, mientras que el 47,6% restante se produjo en entornos extrahospitalarios, tales como Atención Primaria, salud mental o urgencias.
Para combatir esta lacra, el SNS-O cuenta con un protocolo activo que ofrece apoyo psicológico y asesoría legal. Además, se mantiene una estrecha colaboración con el Interlocutor Policial Sanitario de la Policía Foral y se han reforzado sistemas de seguridad como el botón de alerta en ordenadores y la presencia de personal de vigilancia en centros de salud según el nivel de riesgo detectado.
