El cambio climático es una realidad inequívoca y ya constatada a través de un amplio conjunto de observaciones. Entre los rasgos que caracterizan al cambio ya observado, están algunos como, por ejemplo, el incremento de las temperaturas y del número de días de ola de calor, el alargamiento de los veranos o el aumento de las noches tórridas, entre otros.
Navarra viene implementando una estrategia de adaptación al cambio climático a través del proyecto LIFE-IP NAdapta-CC, el primer proyecto europeo integrado en la Unión Europea en materia de adaptación. Este proyecto es parte de la aportación de la Comunidad Foral al compromiso internacional frente al cambio climático en materia de adaptación, en línea con la Hoja de Ruta frente al Cambio Climático de Navarra (HCCN-KLINa).
Una de las áreas de actuación del proyecto [Acción C.5 Salud] es avanzar en la prevención de los efectos del cambio climático en la salud humana, entre los que se encuentran los derivados de la exposición a las altas temperaturas. Desde el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) se viene actualizando de forma continua un documento mediante la introducción de mejoras e innovaciones, así como elaborando diverso material divulgativo y poniendo en marcha otra serie de acciones dirigidas hacia las empresas y la ciudadanía.
El origen: Antecedentes.
Tal y como se señala en plan actual, fue en 2003 cuando se produjo un episodio de ola de calor en Europa que marcó un punto de inflexión en la vigilancia epidemiológica del calor y las medidas preventivas. Ese año, ese exceso de mortalidad y morbilidad debido al calor disparó las tasas esperadas, generando un estado de alerta a nivel de diferentes países. En Navarra hubo un exceso de mortalidad del 49% respecto a los años anteriores (2000-2002). Pero es que este exceso fue del 61% para los mayores de 70 años. Esta situación, llevó a plantearse las actuaciones con respecto al calor, y la necesidad de establecer medidas preventivas y de promoción de salud, generando así planes y protocolos de actuación.
Por ello, a partir del 2004 la Comunidad Foral puso en marcha un protocolo de actuación; “El Plan de prevención de los efectos de la ola de calor sobre la salud”, que se ha ido actualizando, de acuerdo con el Plan Anual del Ministerio de Sanidad. La experiencia adquirida durante los años de ejecución, han permitido detectar los cambios necesarios para mejorar su efectividad. Con el fin de ajustar al máximo la exposición al calor natural excesivo, así como las indicaciones de alerta para la población, en 2019, en el marco del proyecto LIFE-IP NAdapta-CC y con la colaboración de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y la Escuela Nacional de Salud, se actualizaron las temperaturas umbrales en base a zonas isoclimática de Navarra.
El plan navarro de prevención actual.
El “Plan de prevención de los efectos en salud del exceso de temperaturas en Navarra” es ese documento que, en los últimos años, se viene actualizando en el marco del mencionado LIFE-IP NAdapta-CC desde el ISPLN. En él se recogen recomendaciones y se establecen una serie de actuaciones para reducir los efectos asociados a las temperaturas excesivas, según el nivel de riesgo derivado de la predicción de temperaturas. Además, plantea la recogida de información predictiva sobre temperatura ambiental e información diaria sobre los cambios cuantitativos de la mortalidad y establece los criterios del sistema de información que permite la vigilancia activa de los riesgos asociados a la exposición a temperaturas excesivas.
¿Cuáles son los efectos del calor sobre la salud?
A nivel poblacional, la aparición de un incremento de mortalidad, de las demandas de atención en urgencias y de ingresos hospitalarios son tres efectos característicos de los episodios con altas temperaturas. Mientras que, a nivel de la salud individual, las variaciones térmicas, pueden originar una respuesta fisiológica insuficiente, que ocasiona trastornos y alteraciones. Cuando esta variación es progresiva, la capacidad de adaptación es mayor, pero cuando se da de manera más brusca, no hay adaptación, y puede originar mayor alteración de la salud. Los impactos en salud pueden mostrar distinta gravedad, desde calambres, agotamiento por calor, cuadros de deshidratación hasta síncope y golpe de calor con consecuencias fatales sin las medidas oportunas.
Grupos vulnerables
Las altas temperaturas afectan a toda la población, pero existen grupos más vulnerables a sus efectos. Las personas mayores, niños y personas con enfermedades crónicas son particularmente vulnerables a correr el riesgo de deshidratación, agravamiento de enfermedades crónicas o, incluso, un golpe de calor. Asimismo, las personas que practican deporte o desempeñan trabajos al aire libre también están más expuestas a los efectos de calor.
¿Qué niveles de alerta existen en la actualidad?
El criterio para asignar los niveles de riesgo para la salud en situaciones de exceso temperatura se asienta en un algoritmo de decisión basado en:
- La diferencia de temperatura máxima prevista y la temperatura umbral (solo cuando la temperatura máxima prevista sea mayor a la temperatura umbral establecida), con una persistencia en el tiempo de 3 días.
- El valor resultante se multiplicará por un “factor de riesgo” que variará en función de la provincia.
- Finalmente se suma el valor resultante de los tres días y el resultado obtenido decidirá el nivel de riesgo
La asignación de los niveles de riesgo para la salud se realiza utilizando los siguientes criterios en función del valor obtenido en dicho algoritmo de decisión:
- Si el resultado obtenido en el algoritmo de decisión es 0, el índice es “0”, el nivel asignado se denomina “Nivel 0” o de ausencia de riesgo, y se representa con el color verde.
- Si el resultado obtenido es superior a 0 e inferior o igual a 3,5 el índice es “1”, el nivel asignado se denomina “Nivel 1” o de bajo riesgo, y se representa con el color amarillo.
- Si el resultado obtenido es superior a 3,5 e inferior o igual a 7 el índice es “2”, el nivel asignado se denomina “Nivel 2” o de riesgo medio, y se representa con el color naranja.
- Y si el resultado es superior a 7, el índice es “3”, el nivel asignado se denomina “Nivel 3” o de alto riesgo, y se representa con el color rojo.
Recomendaciones generales ante altas temperaturas
- Evitar salir y hacer esfuerzos físicos en las horas de más calor
- Beber más agua, más a menudo y hacer comidas ligeras
- Evitar bebidas con cafeína, con alcohol o azucaradas
- Mojarse o ducharse con agua fresca, usar ventilador o acudir a lugares frescos
- Usar ropa ligera, crema solar, gafas de sol y sombrero
- No dejar ninguna persona o animal en un vehículo
- Cuidar especialmente a la gente mayor, menores, embarazadas o personas con enfermedades crónicas
- Consultar en los servicios de salud si hay fiebre alta, confusión o pérdida de conocimiento.
