Científicos navarros lideran una investigación para frenar la infertilidad animal y prevenir el riesgo de zoonosis en humanos.
Un equipo de científicos de la Universidad de Navarra trabaja en el desarrollo de vacunas veterinarias innovadoras para combatir la brucelosis porcina. Esta investigación se integra en el proyecto europeo REPRODIVAC, una iniciativa que busca diseñar soluciones preventivas y pruebas diagnósticas contra enfermedades infecciosas que afectan la reproducción del ganado y generan un impacto económico severo a nivel mundial.
Una amenaza para la ganadería y la salud pública
La brucelosis porcina, causada por la bacteria Brucella suis, no solo provoca graves pérdidas por infertilidad y abortos en el sector ganadero, sino que constituye una amenaza de zoonosis, ya que puede transmitirse al ser humano. El proyecto, financiado por el programa Horizon Europe, aborda también otras patologías críticas como el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), la fiebre Q y el aborto enzoótico en ovejas.
Actualmente, el equipo navarro ha superado la fase de identificación de antígenos y producción de prototipos iniciada en 2022. En colaboración con la Universidad de Lleida y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón, se están realizando los ensayos iniciales en animales para evaluar la respuesta inmunitaria y la eficacia de los candidatos vacunales en el cerdo, su huésped natural.
Prevención frente al uso de antibióticos
Uno de los pilares de esta investigación es el impulso de estrategias preventivas que reduzcan la dependencia de los fármacos. La doctora Conde-Alvarez destaca que estas vacunas innovadoras son una alternativa esencial al uso de antibióticos, cuyo empleo indebido acelera la aparición de resistencias antimicrobianas, un problema de salud global creciente.
La participación de la Universidad de Navarra en este consorcio de 16 instituciones internacionales refuerza la búsqueda de sistemas alimentarios más seguros y sostenibles. Al mejorar el control de estas infecciones, no solo se protege el bienestar animal y la rentabilidad del sector, sino que se establece una barrera crítica para evitar que estas enfermedades alcancen a la población humana.
