El 76,8% de los casos de patologías por calor en Navarra en 2024 se dieron en personas sin enfermedades previas La mayoría de los afectados tenía entre 19 y 64 años y uno de cada tres casos ocurrió durante el trabajo
Las altas temperaturas no afectan solo a personas vulnerables. Así lo reflejan los últimos datos del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), que revelan que en 2024 se registraron 82 casos de patologías asociadas al calor, y que tres de cada cuatro personas afectadas no tenían enfermedades previas.
Además, el 65,9% de los casos se produjo en adultos jóvenes o en edad laboral (entre 19 y 64 años), lo que pone de manifiesto que el riesgo es real para toda la población, incluso en personas sanas.
En cuanto al contexto de los episodios, el 37,8% de los casos se produjeron durante la actividad laboral, mientras que el 36,5% ocurrieron en situaciones de ocio al aire libre —como paseos, trabajos en la huerta o estancias en la piscina— y un 13,5% fueron consecuencia del ejercicio físico intenso bajo temperaturas elevadas. Solo un 11% de los afectados se encontraban en espacios cerrados con ventilación insuficiente.
Los datos corresponden al informe anual del Plan de Prevención de los Efectos en Salud de las Altas Temperaturas, que el Gobierno de Navarra mantiene activo entre los meses de mayo y septiembre desde el año 2004.
A pesar de que el número total de casos ha descendido ligeramente respecto al año anterior (un 6% menos), las autoridades sanitarias insisten en la importancia de no bajar la guardia, especialmente ante la creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor.
El plan mantiene activados los umbrales de temperatura máxima a partir de los cuales se considera que hay riesgo sanitario. Estas temperaturas varían según la zona: 29,8ºC en la Vertiente Cantábrica, 31ºC en el Pirineo, 31,9ºC en el centro de Navarra,y 34,1ºC en la Ribera del Ebro.
Este año, Salud ha reeditado la campaña informativa ‘Cabeza fría contra el calor’, con mensajes adaptados a distintos perfiles de población, aunque en un plano más simbólico que protagonista. Las autoridades insisten en que, más allá de los eslóganes, la prevención individual y la planificación en los ámbitos laborales y deportivos siguen siendo la clave para evitar consecuencias graves.
El exceso de calor puede causar síntomas leves como calambres o fatiga, pero también puede derivar en situaciones graves como golpes de calor. Los expertos recomiendan buscar atención médica inmediata si los síntomas no remiten al cesar la exposición o si aparecen alteraciones del pulso, respiración o conciencia.
