Los profesionales de nefrología pidieron mayor compromiso y visibilización para favorecer el impulso de la diálisis domiciliaria, ya que ofrece importantes ventajas para los pacientes y tiene un impacto positivo en sus resultados clínicos
Más de 500 profesionales de Nefrología, además de investigadores y expertos de todo España y de otros países participaron el pasado mes de febrero en Pamplona en la XIII Reunión Nacional de Diálisis Peritoneal y Hemodiálisis Domiciliaria. En ella se presentaron las últimas novedades y avances en torno al tratamiento de la Enfermedad Renal mediante Diálisis Peritoneal y Hemodiálisis Domiciliaria. Este encuentro fue organizado por la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) y la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN) .
La Diálisis Peritoneal, el tipo de diálisis en domicilio más utilizado, se ha consolidado como tratamiento inicial para las personas con Enfermedad Renal Crónica (ERC) en España, hasta situarse en un 16% de los pacientes que comenzaron Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) en 2022.
Sin embargo, si hablamos de prevalencia (número de pacientes globales) sólo el 11% de los pacientes que están en diálisis lo hacen a través de esta técnica o de otras técnicas que el paciente realiza desde su casa, como la hemodiálisis domiciliaria.
Por ello, los nefrólogos y enfermeros especializados señalan la necesidad de un mayor impulso de estas técnicas a través de más esfuerzo, visibilidad y compromiso por parte de las autoridades sanitarias, ya que han demostrado un impacto positivo en los resultados clínicos e importantes ventajas para los pacientes.
La diálisis peritoneal y la hemodiálisis domiciliaria son modalidades de diálisis realizadas en el hogar del paciente, que proporcionan múltiples beneficios clínicos a la vez que mejoran la autonomía, independencia y la calidad de vida de los pacientes renales.
En Navarra, el número de personas que iniciaron TRS en 2022 alcanzó las 130 personas por millón de población, por debajo de la media nacional (150 pmp) y situándose como una de las comunidades con menor incidencia de España. En 2023, de un total de 101 pacientes que iniciaron diálisis en la región, el 30% lo hicieron mediante diálisis peritoneal o hemodiálisis domiciliaria, una cifra muy por encima de la media nacional, situada en el 16%. En términos de prevalencia, a fecha de diciembre 2023 el 21% de los pacientes con ERC en diálisis se encontraban en tratamiento con una de estas técnicas domiciliarias. Estas cifras reflejan una tendencia consolidada de crecimiento progresivo en los pacientes en diálisis domiciliaria, algo que no es repentino, sino que refleja años de esfuerzo y trabajo de la Unidad de Diálisis Domiciliaria del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Navarra, que a lo largo de su historia ha ido avanzando en asistencia, formación y recursos para mejorar su atención a los pacientes renales a través de estas técnicas.
El Hospital Universitario de Navarra ofrece la diálisis peritoneal desde inicios de los años 80 del siglo XX y la hemodiálisis domiciliaria desde 2007. Desde entonces, este centro ha trabajado y apostado fuertemente por este tipo de tratamientos, en base a todas las ventajas que ofrecen a los pacientes con ERC, aumentando de forma progresiva el número de pacientes tratados y convirtiéndose en un referente a nivel nacional.
El Dr. Emilio Sánchez, presidente de la Sociedad Española Nefrología (S.E.N.), ha explicado que la ERC, a pesar de su impacto significativo en la calidad de vida de las personas, “es una de las enfermedades más desconocidas por la población en general, y se ha convertido en un grave problema de salud pública en nuestro país y el mundo”. La Dra. María Fernanda Slon, nefróloga del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Navarra, y presidenta del Comité Organizador de la Reunión, ha señalado por su parte que la diálisis peritoneal y la hemodiálisis domiciliaria son modalidades de diálisis realizadas en el hogar del paciente. Ambas opciones de diálisis permiten realizar esquemas de diálisis más flexibles e individualizados en comparación con otras terapias tradicionales como la hemodiálisis en hospital, proporcionando múltiples beneficios clínicos a la vez que mejoran la autonomía, la independencia y la calidad de vida de las personas que requieren diálisis como tratamiento renal sustitutivo.
Para Itziar Bueno, jefa de Enfermería de Cuidados y Apoyo Terapéutico del Hospital de Navarra, presidenta de la SEDEN, y también presidenta del Comité Organizador de la Reunión, “es muy importante dar la oportunidad a los pacientes de que conozcan estas técnicas y sepan que las pueden realizar, para poder elegir si quieren ser tratados en el hospital, con hemodiálisis tradicional, o en su casa, con diálisis peritoneal o hemodiálisis domiciliaria”. Estas técnicas requieren un aprendizaje por parte de los pacientes, y del soporte del personal de enfermería, pero “es un trabajo muy bonito que sirve para establecer una estrecha relación con los pacientes, de confianza y autonomía, lo que facilita un cuidado más personalizado y adaptado a sus necesidades. Además, realizamos un seguimiento continuo y ayudamos a resolver cualquier problema o duda. En resumen, promovemos una experiencia positiva, con mayor calidad de vida y bienestar emocional para el paciente y mejorando los resultados globales en salud”, ha señalado.
