María de Goñi Unanua, psicóloga general sanitaria especializada en trauma, psicooncología y EMDR, ha dedicado su trayectoria profesional a comprender el impacto de las experiencias traumáticas en la mente humana y a acompañar a las personas en su proceso de bienestar mental. Desde su consulta en Pamplona, aborda cada caso con una mirada integral y personalizada, aplicando técnicas como el EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing), el mindfulness y el trabajo con el apego.
Esta profesional confiesa que cuando decidió estudiar psicología no imaginaba la profundidad de este campo. Fue a través de sus prácticas en la Asociación Española contra el Cáncer cuando descubrió su pasión por la psicooncología, acompañando a pacientes y familias en un proceso complejo y emocionalmente desafiante.
“La incertidumbre es uno de los aspectos más difíciles de un diagnóstico oncológico. No saber qué va a ocurrir, cómo se va a desarrollar el tratamiento o si habrá sufrimiento genera una angustia inmensa en pacientes y familiares”, explica. El miedo no siempre está centrado en la muerte, sino en el sufrimiento, en la pérdida de calidad de vida o en los cambios drásticos que implica la enfermedad.
Desde sus inicios en el ámbito de la psicooncología, María se ha centrado en desarrollar estrategias que contribuyan al bienestar de la salud mental de los pacientes El mindfulness, por ejemplo, ha demostrado ser una herramienta valiosa para ayudar a los pacientes oncológicos a gestionar el estrés y la ansiedad asociados a la enfermedad.
El trauma y su huella en el cerebro
La psicóloga encontró en el trauma su principal campo de interés laboral. Su trabajo en un centro especializado en EMDR le permitió profundizar en el estudio del impacto del trauma en la memoria y en la forma en que el cerebro procesa experiencias dolorosas. “Me apasiona poder conocer cómo el trauma afecta a nivel cerebral, cómo ciertas memorias pueden quedar atascadas y seguir activándose años o incluso décadas después”, señala.
El EMDR, una de sus herramientas principales, es una técnica terapéutica basada en la estimulación bilateral del cerebro para ayudar a reprocesar memorias traumáticas. “Trabajamos para que esos recuerdos traumáticos dejen de ser intrusivos y pasen a formar parte del pasado sin generar la angustia del presente”.
Psicooncología y trauma: dos caminos entrelazados
El vínculo entre la psicooncología y el trauma es evidente. Incluso cuando una persona supera el cáncer, las cicatrices emocionales persisten. “El miedo a la recaída, la incertidumbre sobre el futuro y el impacto físico y emocional del tratamiento pueden dejar huellas profundas”, explica María. La terapia permite trabajar estos temores, ayudando a los pacientes a recuperar el control sobre sus vidas.
Pero el impacto no solo afecta a quienes padecen la enfermedad. Las familias también atraviesan un proceso emocional complejo. “El entorno del paciente sufre una carga emocional enorme. Muchos familiares vienen a consulta para gestionar el miedo, la impotencia y el duelo que implica acompañar a un ser querido en un proceso oncológico”, asegura María de Goñi.
El trauma en la infancia: un abordaje especial
Trabajar con niños requiere una perspectiva diferente. “Un niño no tiene las estructuras cerebrales necesarias para procesar un trauma de la misma forma que un adulto. Por eso es esencial implicar a la familia en el proceso terapéutico”, destaca.
En estos casos, las técnicas utilizadas incluyen el juego terapéutico y la narrativa, que permiten a los niños expresar sus emociones y procesar sus experiencias de manera adaptada a su desarrollo cognitivo. “El juego es
su lenguaje, y a través de él logramos que elaboren lo que han vivido de una manera segura y acompañada”, afirma.
Un espacio de acompañamiento en búsqueda activa de mejora mental
María de Goñi ha creado su propio espacio en el barrio de San Juan, en Pamplona, donde recibe a quienes buscan apoyo para afrontar sus procesos personales. “La psicoterapia no es solo un espacio de tratamiento, sino un lugar de seguridad donde la persona puede expresar sus emociones sin miedo y encontrar herramientas para seguir adelante”.
Su compromiso con la formación continua y su pasión por comprender la mente humana la llevan a seguir explorando nuevas formas de acompañamiento. “Cada persona es única, y mi trabajo es encontrar la mejor manera de ayudarla en su camino hacia el bienestar”.
En definitiva, el trauma y la psicooncología son dos caras de una misma moneda: ambas requieren un abordaje cuidadoso, empático y basado en la evidencia científica.
Gracias a profesionales como María de Goñi, quienes atraviesan estas experiencias encuentran un apoyo clave para afrontar los desafíos que la vida les presenta.
CPS-C03602/1/25-NA
MARÍA DE GOÑI UNANUA
Calle Monasterio de Fitero, 3 (Centro Raíces) · Pamplona
601 50 74 90
