Luis Ortega, propietario de Ortega Echeverría Estilismo
Basándome no solo en estadísticas médicas, sino en el día a día atendiendo a pacientes oncológicos, puedo decir sin temor a equivocarme que cada día estamos más cerca de la vacuna contra el cáncer. Lejos de significar su fin, gracias a los avances médicos, los estudios y la investigación, ya es otra enfermedad.
Junto con los avances en la Medicina, hemos reforzado las defensas y la capacidad de lucha con empatía social. Hoy sabemos que es una enfermedad dura, cruel, dolorosa, pero que ya no es muerte por definición. La comprensión social nos permite poder pronunciar la palabra cáncer sin desestimar su crueldad, cuando en el pasado un paciente diagnosticado no era capaz casi ni de comunicárselo a sus más cercanos. Para qué…
En la actualidad veo a personas que minutos después de comunicarles su diagnóstico, pese a la aflicción y miedo, asumen en instantes que es el comienzo de una gran batalla. Que quieren luchar y están decididos a no van a perder, y que además, quieren verse guapos.
Unos con una calvicie atractiva, otros con pañuelos o gorros, y otros con pelucas a su imagen o incluso con ese cabello que soñaban y no se atrevían. La aceptación de la lucha es el resultado de la empatía social. Es terapéutico sentir apoyo en vez de ocultismo y negación. ¿Llegaremos un día a ver a los pacientes oncológicos como héroes?
El paciente oncológico, aparte de su enfermedad, creo que está poseído por el conocimiento de los valores de la realidad por cómo pasa de necesitar consuelo a consolar al resto.
He visto a personas hundidas que reaccionan con una lucidez, una capacidad de entender y sentirse capaces de mover el mundo, que con una mirada hacen sentir que no pasa nada, algo que aunque sabemos que es real no lo podemos comprender.
No sé cómo explicarlo, es como ver que un semejante ha pasado a un nivel superior en un momento tan duro. Es algo que veo constantemente, cada día somos más fuertes y es inexplicable las lecciones que nos regalan. El ánimo es fuerza y la fuerza resistencia.
De este modo, desde la estética oncológica ayudamos en ese proceso a los pacientes oncológicos, trabajando desde diferentes puntos:
1. Comunicando los cambios físico-estéticos del paciente durante el tratamiento
2. Proponiendo y evitando que aumente el desánimo por ver un desmejoramiento de su aspecto
3. Aplicando todos nuestros recursos para que se vea y se sienta bella o bello, ya que a nadie le anima verse mal en el espejo
La estética oncológica no existe sin verdadera empatía. Además de asesoría estética, es afecto e implicación, es un acercamiento de positividad que intentas transmitir y por el que recibes lecciones y agradecimiento que te hace sentir que tu labor es significativa y que te recompensa en satisfacción mucho más allá de lo que mereces.
Texto escrito por Luis Ortega, dueño de Ortega Echeverría Estilismo
